Las cinco fotografías ganadoras de Alicante Renace 2026: cinco formas de mirar las montañas, la fauna y la noche alicantina
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- César Toledo Carpio, José González Sempere, Sebastián Cantos Navalón, Conxita López Herrera y Blas Fernández Poyatos firman las obras premiadas del XIII Concurso Fotográfico de Naturaleza “Alicante Renace 2026”
El XIII Concurso Fotográfico de Naturaleza “Alicante Renace 2026” ha reconocido cinco fotografías que muestran la enorme diversidad visual y natural de la provincia de Alicante. Las obras ganadoras recorren cuevas marinas, cielos estrellados, cumbres emblemáticas, escenas de fauna salvaje y paisajes otoñales, componiendo una mirada plural sobre la temática de esta edición: las montañas de Alicante.
El primer premio fue para César Toledo Carpio, autor de “Faros Cueva de los Arcos”, una fotografía realizada en una noche de luna nueva en la Cueva de los Arcos. La imagen destaca por su potencia visual y por una cuidada construcción de la luz: la iluminación interior con pequeñas velas LED, el faro del Cabo de la Nao al fondo y la luz frontal sobre el arco crean una escena de enorme fuerza atmosférica. La roca aparece como protagonista absoluta, envolviendo la composición y convirtiendo la cueva en un escenario monumental, casi onírico. La figura humana situada en la parte superior aporta escala, profundidad y una sensación de aventura que refuerza el carácter misterioso de la fotografía. Es una obra que une paisaje, técnica, paciencia y sensibilidad nocturna.
El segundo premio correspondió a José González Sempere, con la fotografía “Picarazos de Cabrera con la vía láctea”. La obra muestra el perfil de los Picarazos de Cabrera bajo un cielo estrellado en el que la Vía Láctea se convierte en el eje visual de la imagen. La fotografía transmite la emoción de esas noches en las que el centro galáctico parece descansar sobre la montaña antes de desaparecer hasta el año siguiente. La composición equilibra muy bien la fuerza de las formaciones rocosas con la inmensidad del cielo, recordando que el paisaje nocturno también forma parte del patrimonio natural que debemos proteger. Es una imagen que habla de montaña, silencio, oscuridad y conservación del cielo nocturno.
El tercer premio fue para Sebastián Cantos Navalón, autor de “Los últimos rayos del sol – Puig Campana”. La fotografía captura el instante exacto en el que el sol se esconde detrás del Puig Campana, una de las montañas más reconocibles y poderosas de la provincia de Alicante. Realizada con un teleobjetivo desde La Nucía, a unos cinco kilómetros de distancia, la imagen destaca por la precisión del momento y por la fuerza del contraluz. El sol aparece justo en el borde de la cumbre, generando una estrella de luz que convierte la silueta del Puig Campana en una escena de gran intensidad visual. Es una fotografía de espera, cálculo y sensibilidad, capaz de transformar un instante fugaz en una imagen simbólica.
El cuarto premio recayó en Conxita López Herrera, con la obra “El banquete del risco”, una fotografía tomada en febrero de 2026 en la Sierra de Mariola. La imagen muestra una escena de fauna salvaje en plena naturaleza: una rapaz alimentándose sobre una roca, en un entorno abrupto y plenamente integrado en el paisaje mediterráneo. La fotografía destaca por su nitidez, por la cercanía de la escena y por la capacidad de mostrar la naturaleza sin artificios, con toda su crudeza, equilibrio y belleza. Es una imagen que recuerda que las montañas no son solo paisaje, sino también hábitat, refugio, territorio de caza y espacio vital para numerosas especies.
El quinto premio fue para Blas Fernández Poyatos, autor de “El Benicadell una tarde de otoño”. La obra muestra la silueta del Benicadell recortándose altiva al fondo, mientras en la parte baja del paisaje resaltan los tonos dorados de los chopos que marcan el cauce del Serpis durante un atardecer de otoño. La fotografía juega con las capas de luz, la bruma, la profundidad del valle y el contraste entre los tonos fríos de la montaña y el amarillo oro de la vegetación otoñal. Frente a la espectacularidad nocturna de otras imágenes premiadas, esta obra apuesta por la serenidad, la atmósfera y la belleza pausada del paisaje cuando cambia la estación.
Las cinco fotografías ganadoras reflejan distintas formas de entender la fotografía de naturaleza. César Toledo Carpio convierte una cueva marina en una escena de misterio y luz; José González Sempere eleva la mirada hacia la Vía Láctea; Sebastián Cantos Navalón atrapa el último instante de sol sobre el Puig Campana; Conxita López Herrera muestra la fuerza real de la fauna salvaje en la Sierra de Mariola; y Blas Fernández Poyatos captura la calma otoñal del Benicadell y el cauce del Serpis.
Con esta selección, Alicante Renace pone en valor no solo la calidad técnica de los autores premiados, sino también la capacidad de la fotografía para emocionar, divulgar y enseñar la riqueza natural de nuestro territorio. Cada una de estas obras recuerda que las montañas, las cuevas, los cielos, la fauna y los paisajes de Alicante forman parte de una identidad natural que merece ser observada, respetada y conservada.
