El proyecto Alicante Renace no se entiende sin su dimensión social. Desde la primera jornada de noviembre de 2013 con setenta niños del CEIP San Roque hasta las Grandes Reforestaciones de primavera y otoño con más de 1.500 participantes, el proyecto se ha definido por su apertura, su gratuidad y su vocación deliberada de convertir la restauración ecológica en una experiencia comunitaria.

Inclusión activa
La inclusión social es una condición de diseño del proyecto, no un añadido. En 2025 la participación femenina alcanzó el 56,5 % (56,2 % en la Reforestación de Primavera y 56,9 % en la de Otoño), con un 40 % de menores de 18 años. Mantenemos convenios activos con APSA, Somllard (discapacidad intelectual), Fundación Estima y Centro San Rafael, Nuevo Futuro (menores en acogida) y Fundación ADIEM (salud mental), con itinerarios adaptados, tres franjas horarias diferenciadas y monitores especializados en apoyo a personas con diversidad funcional.
He visto a personas con discapacidad intelectual severa, acompañadas por entidades como Somllard, llegar al monte con desconfianza y salir con orgullo. El contacto con la tierra y con la tarea colectiva produce algo que ningún terapeuta puede prescribir exactamente: el sentido de haber contribuido a algo real más grande que uno mismo.
Equidad territorial
La distribución geográfica de los cuatro emplazamientos activos en Alicante no es casual: cubre estratégicamente tres de los cuatro cuadrantes urbanos del municipio y actúa sobre núcleos poblacionales con déficits históricos de espacios verdes de calidad. El proyecto opera, de facto, como política de reequilibrio territorial entre zonas con acceso desigual al patrimonio natural, interviniendo tanto en barrios de renta alta (Cabo de las Huertas) como en barrios de renta media-baja (San Gabriel, Villafranqueza-El Palamó). Esta capacidad de intervenir simultáneamente en barrios de distinta renta desafía el patrón documentado en la literatura europea según el cual la inversión en infraestructura verde tiende a concentrarse desproporcionadamente en barrios de mayor renta.
Educación ambiental
Cada jornada de reforestación incluye talleres ecológicos infantiles, monitores de educación ambiental, recorridos interpretativos y actividades específicas para niños y niñas. Colaboramos de forma estable con los centros educativos del entorno: CEIP San Roque desde 2013, colegios San Juan de la Cruz, Pedro Duque y Azorín desde 2019, y otros muchos en los últimos años. El proyecto ha formado parte de los ciclos formativos en Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural como escenario de prácticas.